Cuando Rudolph Hass iba a excavar la tierra para retirar aquel pequeño árbol de aguacates que había plantado en su huerta porque no le servía de nada, lo convencieron de que no lo hiciera. Era finales de la década de 1920. Había llegado a Pasadena, en las afueras de Los Ángeles, en septiembre de 1923 junto a su esposa Elizabeth y la hija de ambos, Betty, de 18 meses. Parte de la familia, que ya se había instalado en la zona, los había impulsado a seguir sus pasos. Viajaron 3.300 kilómetros desde su natal Milwaukee, en el norte de Estados Unidos, en un accidentado recorrido a bordo de un viejo Ford T que Rudolph le había comprado a un compañero de trabajo en 1920 por US$75 y que llegó al suroeste del país sin el guardabarros trasero y con una rueda pinchada.
sábado, 22 de abril de 2023
Conozca la historia de cómo el cartero Rudolph Hass transformó por casualidad el AGUACATE en el mundo
Cuando Rudolph Hass iba a excavar la tierra para retirar aquel pequeño árbol de aguacates que había plantado en su huerta porque no le servía de nada, lo convencieron de que no lo hiciera. Era finales de la década de 1920. Había llegado a Pasadena, en las afueras de Los Ángeles, en septiembre de 1923 junto a su esposa Elizabeth y la hija de ambos, Betty, de 18 meses. Parte de la familia, que ya se había instalado en la zona, los había impulsado a seguir sus pasos. Viajaron 3.300 kilómetros desde su natal Milwaukee, en el norte de Estados Unidos, en un accidentado recorrido a bordo de un viejo Ford T que Rudolph le había comprado a un compañero de trabajo en 1920 por US$75 y que llegó al suroeste del país sin el guardabarros trasero y con una rueda pinchada.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
.jpg)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario