Los resultados de PISA 2025 revelan que los estudiantes de 15 años en América Latina acumulan un rezago educativo de hasta 5 años frente a la OCDE. Esta brecha en habilidades fundamentales amenaza la productividad futura y la inserción laboral de una generación entera. Descubra las prioridades estratégicas para modernizar las aulas de la región.Los aprendizajes de los estudiantes de secundaria cayeron en la mayoría de los países que participan en PISA. Entre 2022 y 2025, el puntaje de los estudiantes de América Latina cayó 11 puntos en lectura y 4 en matemática, y se mantuvo en ciencias, con lo que continúa una tendencia negativa que viene desde 2018. Más grave que esta nueva caída es que la región no sale –y se hunde de a pocos– en una trampa de baja calidad: nuestros jóvenes de 15 años están lejos de donde deberían estar, más de la mitad no tiene los mínimos niveles de lectura esperados para su edad, y 3 de cada 4 no tiene los niveles mínimos esperados de razonamiento matemático. Ese estancamiento de largo plazo en los aprendizajes fundamentales hace poco viable un crecimiento sostenido de la productividad, competitividad y bienestar de la región. En promedio, los trece países de la región que participaron en PISA 2025 están 93 puntos por debajo del promedio de la OCDE en matemática, 83 en ciencias y 72 en lectura. La propia OCDE estima que, a los 15 años, un estudiante avanza unos 20 puntos por cada año de escolaridad. Con esa equivalencia, nuestros jóvenes están entre cuatro y cinco años de aprendizaje por detrás de los de la OCDE.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario