Reunirse para rezar, tener una Biblia en casa o compartir la propia fe con un familiar puede convertirse en un riesgo en Irán. El país figura entre los diez del mundo donde los cristianos sufren mayor persecución, según la Lista Mundial de la Persecución de 2026 elaborada por la organización Puertas Abiertas. En la república islámica, donde el islam domina la vida pública y jurídica, muchos creyentes se ven obligados a practicar su religión en secreto para evitar interrogatorios, detenciones o represalias dentro de su propia familia. La situación forma parte de un fenómeno global que continúa creciendo. El informe de Puertas Abiertas calcula que más de 388 millones de cristianos sufren altos niveles de discriminación o persecución en el mundo, lo que equivale aproximadamente a uno de cada siete creyentes. En algunos países, esa presión se traduce en asesinatos o ataques directos contra comunidades religiosas. En otros, como Irán, adopta una forma más silenciosa: vigilancia estatal, prohibición de reuniones religiosas y presión social contra quienes abandonan el islam.
sábado, 7 de marzo de 2026
Irán figura entre los diez países del mundo donde más se persigue a los CRISTIANOS
Reunirse para rezar, tener una Biblia en casa o compartir la propia fe con un familiar puede convertirse en un riesgo en Irán. El país figura entre los diez del mundo donde los cristianos sufren mayor persecución, según la Lista Mundial de la Persecución de 2026 elaborada por la organización Puertas Abiertas. En la república islámica, donde el islam domina la vida pública y jurídica, muchos creyentes se ven obligados a practicar su religión en secreto para evitar interrogatorios, detenciones o represalias dentro de su propia familia. La situación forma parte de un fenómeno global que continúa creciendo. El informe de Puertas Abiertas calcula que más de 388 millones de cristianos sufren altos niveles de discriminación o persecución en el mundo, lo que equivale aproximadamente a uno de cada siete creyentes. En algunos países, esa presión se traduce en asesinatos o ataques directos contra comunidades religiosas. En otros, como Irán, adopta una forma más silenciosa: vigilancia estatal, prohibición de reuniones religiosas y presión social contra quienes abandonan el islam.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario