En una lluviosa noche de mayo, el escritor alemán Erich Kästner se encuentra entre los curiosos frente a una hoguera que ilumina la Opernplatz de Berlín, ahora Bebelplatz. Hombres con uniformes negros de las SA arrojan paquetes de libros al fuego. Kästner oye gritar su nombre: "¡Contra la decadencia y el deterioro moral! ¡Por la disciplina y la moralidad en la familia y en el Estado! Entrego a las llamas los escritos de Heinrich Mann, Ernst Glaeser y Erich Kästner". Es la noche del 10 de mayo de 1933. En Berlín y otras 21 ciudades arden libros en hogueras. Un acto de barbarie que sigue resonando hasta nuestros días. "Si el nacionalsocialismono hubiera existido, si la quema de libros no hubiera tenido lugar, la diversidad cultural y también el espíritu innovador que se habían desarrollado en Alemania en los años veinte habrían continuado sin duda", afirma el historiador Werner Treß, autor de varias obras autorizadas sobre el tema. La llegada al poder de los nacionalsocialistas puso fin definitivamente al florecimiento cultural que Alemania había experimentado durante la República de Weimar (1919 a 1933). Y la quema de libros del 10 de mayo fue el signo visible de ello.
miércoles, 10 de mayo de 2023
Los nazis: los que comienzan quemando LIBROS terminan quemando personas
En una lluviosa noche de mayo, el escritor alemán Erich Kästner se encuentra entre los curiosos frente a una hoguera que ilumina la Opernplatz de Berlín, ahora Bebelplatz. Hombres con uniformes negros de las SA arrojan paquetes de libros al fuego. Kästner oye gritar su nombre: "¡Contra la decadencia y el deterioro moral! ¡Por la disciplina y la moralidad en la familia y en el Estado! Entrego a las llamas los escritos de Heinrich Mann, Ernst Glaeser y Erich Kästner". Es la noche del 10 de mayo de 1933. En Berlín y otras 21 ciudades arden libros en hogueras. Un acto de barbarie que sigue resonando hasta nuestros días. "Si el nacionalsocialismono hubiera existido, si la quema de libros no hubiera tenido lugar, la diversidad cultural y también el espíritu innovador que se habían desarrollado en Alemania en los años veinte habrían continuado sin duda", afirma el historiador Werner Treß, autor de varias obras autorizadas sobre el tema. La llegada al poder de los nacionalsocialistas puso fin definitivamente al florecimiento cultural que Alemania había experimentado durante la República de Weimar (1919 a 1933). Y la quema de libros del 10 de mayo fue el signo visible de ello.
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