No es un recuerdo antiguo y documentado de lo que ha ocurrido en este país durante la última década. Acaba de ocurrir en Caracas. La víctima es el estudiante universitario de Antropología John Kelvin Álvarez Peña, miembro del Comité de Usuarios del Comedor de la Universidad Central de Venezuela. El rector de esa casa de estudios, Víctor Rago, a nombre del cuerpo rectoral al conocer la detención del estudiante exigió que las instituciones del poder público garanticen «la integridad física, psíquica y moral del bachiller». Los precedentes de «arbitrariedad policial y retardo procesal, recuerda, justifica la exigencia. Las descargas eléctricas confirmaron los peores temores. “Un funcionario detrás de él le decía ‘si te mueves se me dispara el fusil”. Lo detuvieron el miércoles pasado en el centro de la capital cuando se desplazaba en su moto: los hombres que lo apresaron no tenían identificación alguna, lo ruletearon (le dieron vueltas) por Caracas, luego lo trasladaron a una sede de una comisaría y cuando le quitaron la capucha se dio cuenta de que no eran “delincuentes comunes” sino funcionarios de la Dirección de Acciones Estratégicas y Tácticas (DAET) de la Policía Nacional Bolivariana.
jueves, 7 de septiembre de 2023
Régimen de Nicolás Maduro: Expertos en TORTURA
No es un recuerdo antiguo y documentado de lo que ha ocurrido en este país durante la última década. Acaba de ocurrir en Caracas. La víctima es el estudiante universitario de Antropología John Kelvin Álvarez Peña, miembro del Comité de Usuarios del Comedor de la Universidad Central de Venezuela. El rector de esa casa de estudios, Víctor Rago, a nombre del cuerpo rectoral al conocer la detención del estudiante exigió que las instituciones del poder público garanticen «la integridad física, psíquica y moral del bachiller». Los precedentes de «arbitrariedad policial y retardo procesal, recuerda, justifica la exigencia. Las descargas eléctricas confirmaron los peores temores. “Un funcionario detrás de él le decía ‘si te mueves se me dispara el fusil”. Lo detuvieron el miércoles pasado en el centro de la capital cuando se desplazaba en su moto: los hombres que lo apresaron no tenían identificación alguna, lo ruletearon (le dieron vueltas) por Caracas, luego lo trasladaron a una sede de una comisaría y cuando le quitaron la capucha se dio cuenta de que no eran “delincuentes comunes” sino funcionarios de la Dirección de Acciones Estratégicas y Tácticas (DAET) de la Policía Nacional Bolivariana.
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