Cuando Luis Rubiales, quien hasta el domingo era presidente de la Real Federación Española de Fútbol, se enfrentó a la indignación mundial por besar a Jenni Hermoso, jugadora de la selección española de fútbol que ha ganado la Copa Mundial Femenina, no mostró ni remordimientos ni vergüenza. Tampoco lo hizo cuando Hermoso y sus compañeras anunciaron que nunca volverían a trabajar con él. Ni tampoco cuando la FIFA, la autoridad futbolística global, lo suspendió. En su lugar, se reafirmó en sus actos, al insistir en que no había hecho nada malo, en que fue recíproco y en que era la víctima de una caza de brujas. Por un momento, ofreció una disculpa a regañadientes, pero se desdijo enseguida. Al final, dimitió.
lunes, 11 de septiembre de 2023
Luis Rubiales y el caso de los HOMBRES que dicen que no han hecho nada malo
Cuando Luis Rubiales, quien hasta el domingo era presidente de la Real Federación Española de Fútbol, se enfrentó a la indignación mundial por besar a Jenni Hermoso, jugadora de la selección española de fútbol que ha ganado la Copa Mundial Femenina, no mostró ni remordimientos ni vergüenza. Tampoco lo hizo cuando Hermoso y sus compañeras anunciaron que nunca volverían a trabajar con él. Ni tampoco cuando la FIFA, la autoridad futbolística global, lo suspendió. En su lugar, se reafirmó en sus actos, al insistir en que no había hecho nada malo, en que fue recíproco y en que era la víctima de una caza de brujas. Por un momento, ofreció una disculpa a regañadientes, pero se desdijo enseguida. Al final, dimitió.
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